Estos tíos no se cortan, dándole duro y lamiendo en lugares como talleres oxidados con herramientas tiradas por ahí. La energía está a tope, con palmadas rápidas y agarres desordenados en camisetas rotas. Algunos videos pillan manchas de aceite en el suelo o una lámpara de trabajo colgando, armando una escena bien ruda.